Dilema: ¿Salvamos los bosques o los castores?

Biodiversidad

castores2012abril

En 1946 algún visionario argentino tuvo la idea de introducir castores canadienses en Tierra del Fuego para impulsar y arraigar la infame industria peletera.

Afortunadamente aquella visión sobre esta cruel industria no prosperó, sin embargo las 25 parejas de castores escaparon y terminaron convirtiéndose en una plaga. A tal punto, que, desde 2006, Argentina y Chile decidieron unir esfuerzos para erradicarlos.

El problema ambiental que ha causado esta especie invasora deriva de su alimentación de la corteza y las hojas de los árboles, los cuales “talan” con sus poderosos incisivos, para después construir sus famosos diques. Así van formando estanques, donde arman sus madrigueras.

Tienen dos a tres crías por año, y cuando la familia ya creció demasiado, los padres echan a los hijos más grandes, los que llegan a recorrer muchos kilómetros para fundar una nueva colonia.

En su hábitat original, el castor es calificado como un verdadero ingeniero del ecosistema, ayuda al equilibrio natural: voltea y come árboles que rebrotan; además, las lagunas que forman las castoreras provocan la retención de sedimentos y materia orgánica, y aumentan la diversidad de especies vegetales y animales.

Sin embargo el castor como especie exótica hace desastres: corta algunos árboles que no crecen más, sus diques causan el anegamiento de zonas de turberas y bosques, cuyos árboles mueren, lo que aumenta el riesgo de incendios forestales. Tampoco se previó que en la Patagonia no hay osos, lobos ni linces que se los coman, hecho que generó una rapidísima sobrepoblación. Se estima que su número ha llegado a alcanzar los 70 mil ejemplares.

Para colmo, el clima argentino no resultó apto para que los castores desarrollaran un pelaje de buena calidad. En suma, el experimento visionario es un total desastre ecológico y económico.

En pocos años, los castores coparon la Isla Grande de Tierra del Fuego, pasaron a islas e islotes, colonizaron las islas Navarino y Dawson (ambas en Chile), cruzaron el estrecho de Magallanes y se establecieron en la península Brunswick, ya en el continente. Se los ha visto cerca de Punta Arenas, y se teme que lleguen a la cabecera de la cuenca del río Gallegos.

Después de varias iniciativas el gobierno de Chile y Argentina decidió erradicar a los tiernos animales en 2006, lo cual está resultando caro y casi imposible. Por un lado se han incentivado pagos por un número determinado de colas de castor, por otro lado, se ha intentado introducir al castor como un nuevo platillo gourmet; sin embargo ambas iniciativas no han tenido el éxito esperado.

El dilema de los ambientalistas es difícil, por un lado los defensores animales se niegan airadamente a la matanza de castores, no obstante muchos ambientalistas y la mayoría de los pobladores locales están a favor de la caza porque piensan que la erradicación del castor es una política de conservación del bosque andino patagónico y del bosque subantártico.

 

castorcanadiense2012

 

Fuente: Nuestros amigos de Mundo Verde
Imagen: flickr
aktúa

Comentarios
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!

!joomlacomment 4.0 Copyright (C) 2009 Compojoom.com . All rights reserved."