Esta tendrÃa que ser la primera pregunta que deberÃamos plantearnos sobre nuestro comportamiento y nuestra huella de carbono. Al menos, todos aquellos que pensamos que el cambio climático es [él] desafÃo de nuestra generación.
Sólo viviendo las experiencias uno puede hablar luego de ellas. Y esta frase siempre es válida.
Como educadores es importante saber transmitir los conocimientos, pero más importante es comunicar a la gente nuestras vivencias, y la congruencia de nuestras acciones. La gente nos observa y nuestras palabras deben ser "hechos".
En 2009, con mi familia tomamos el compromiso de intentar vivir sin coche, sin auto.
Un desafÃo que buscábamos sostener al menos durante un año. La idea era lograr reducir nuestra huella de carbono aún más y sabemos muy bien que todo primer paso debe comenzar en el hogar. ¿Y cómo nos fue?
Un ciudadano -en promedio-, en ciudades como Córdoba, en Argentina, recorre en coche unos 17.000 kilómetros cada año, una cifra conservadora que puede variar. En el caso de algunos familiares consultados, esa cifra puede llegar a 25.000 kilómetros por año.
Si el mismo vehÃculo consume 1 litro de combustible cada 12 kilómetros, en nuestro ejemplo, consumirÃa a lo largo del año, unos 1417 litros de gasolina / nafta.
El impacto económico doméstico solo en gasolina -al valor actual en Argentina-, serÃa aproximado a $6093 (1130 euros). Cifras actualizadas a Julio de 2010.
Debemos sumar también:
$2300 (seguro)
$500 (patentes, matriculación)
$1500 (mantenimiento). En nuestro caso, con mi esposa sabemos que en el mantenimiento de nuestro viejo R19, hubiésemos gastado unos $4000 como mÃnimo. Cómo nos hacÃa enojar!
Y el gasto en cochera / aparcamiento mensual. Para quienes lo necesiten.
Para nuestra familia: $9950 (1850 euros) serÃa el costo total. Siendo muy conservadores y sin tener en cuenta toda una serie de gastos no contemplados como la llamada inspección vehÃcular...
Ese hubiese sido el impacto en nuestra economÃa familiar, tomando un promedio y deduciendo el costo por optar por el transporte público, nuestras bicicletas..., claro tuvimos que poner en óptimas condiciones nuestras bicis.
Nuestra huella de carbono, se redujo en gran medida. En nuestro caso, hablamos de unos 3060 kilos de CO2 que no fueron a parar a nuestra atmósfera y/o mares.
Esto es lo estimado con un vehÃculo que genere cerca de 0,18 kilos de CO2 por kilómetro recorrido; 3060 kilos de gases causantes del efecto invernadero, que nunca se generaron.
Nuestro ahorro se traduce en: ahorro energético, ahorro económico, reducción de nuestra huella de carbono, mejoramos nuestra salud....
Entonces, el desafÃo valió la pena.
El 29 de Julio de 2009 fue nuestro último dÃa conduciendo un coche, y ayer se cumplió un año. Lo logramos!
Tu parte cuenta, y el efecto multiplicador de las cosas existe, sólo depende de que te lo creas.
[Una última observación: con un salario medio de $4.000 al mes, un argentino deberÃa trabajar 3 meses cada año sólo para pagar el costo de utilizar un vehÃculo particular. En algunos casos, serÃa útil evaluar estas cifras].
Hacelo por el cambio climático o por tu economÃa y salud!
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Fernando





